Restaurantes que sí (3)

Está siendo un otoño muy primaveral, no paran de brotar restaurantes nuevos. Como dice Philippe Regol, ¿Barcelona da para tanto?

Esperemos que cierren menos de los que abran. Por los que pondría la mano en el fuego (Silvederma, bien cerca) son los siguientes:

Tandoor

Ivan Surinder se hace cargo del histórico Tandoor, uno de los primeros restaurantes de cocina India que ahora se reencarna: nuevo local, nueva propuesta. Aparentar que sé de esta gastronomía merecería que Kali me arrancara el corazón y lo sirviera como anticucho peruano. Lo que sí sé es que, tras pasar por los fogones de Tickets durante 8 meses, Ivan refresca técnicas y conceptos. Estamos ante una cocina India contemporánea, ligera, sutil y melosa. Uno de los restaurantes que más me han sorprendido últimamente. La relación calidad precio es imbatible. Imposible no disfrutar como un elefante en una charca con el Malai Kabab, el Baignan Bartha, el Panner Tikka o los curris, especialidad de la casa y máxima expresión de la cocina de la India.

El Centre, Ateneu democràtic i Progresista

Llevo meses visitando cada fin de semana el Ateneu de Caldes de Montbuí y en ninguna ocasión he salido defraudado, al contrario: es un local que cada día me entusiasma un poco más. Además de un menú de fin de semana (12,5€) en el que los cocineros se recrean con arroces suculentos y estofados puestos al día, pato con peras finísimo, su carta es un continuo de tapas y platos resueltos con maestría y honestidad. Hablamos de croquetas de jamón o setas como soles, milhojas de verduras crujientes como la felicidad o nuggets de pollo rebozados con avellanas que provocan adicción. ¿Mejorable? Sí, claro, todo es mejorable: cierta tendencia a decorar los platos con hilos de Módena, el pan de los bocadillos (por favor, que sea de l’Espiga d’Or) y la selección de vinos. Pero hay que matizar: uno come ahí por 10€. Muchos querrían la habilidad de esta gente a los fogones.

Roca Bar

Y de un ateneu popular, a un hotel de cinco estrellas en Paseo de Gracia. La doble oferta gastronómica del Omm es extraordinaria. Pero lo del bar rompe esquemas. Comer el menú de mediodía (19€) en una sala tan magna, con un servicio tan atento y una calidad tan extraordinaria no pasa todos los días. Sí: tan, tan tan. Por no hablar que la carta incorpora un outlet Roca. Platos que antes estuvieron en el Moo (restaurante en el mismo hotel, con una estrella Michelin) pasan a la carta del bar. Un ejemplo es el rustido de raíces y tubérculos con parmentier trufado, food porn subterráneo, un plato que sabe a tierra y cielo.