La vida previsible

La narrativa de la vida es cada vez más previsible.

Ya nadie espera a llegar a casa para recibir la llamada que te cambia la vida. No volveremos a descubrir al personaje inesperado en el negativo de la fotografía. No nos sentaremos en un restaurante por primera vez sin conocer su carta. No nos pondremos al día con un amigo en una barra.

Descubrir constantemente, este continuo acceso a la información, es descubrir sin emoción.

 

Cualquier historia previsible, sin giros de guión, es una historia de hastío. Sin conflicto, la historia no avanza. Sin sorpresa, la historia no engancha.

Lo sabemos todo pero, ¿todavía sabemos sorprendernos?

El último meme cerró nuestros ojos como platos.

 

Rebelarse, hoy, es borrar tus perfiles en redes sociales.